Cómo superar la timidez

Cómo superar la timidez en 10 sencillos pasos

Ser tímido no es necesariamente negativo, pero en algunas situaciones se limita al punto de impedirnos alcanzar nuestras metas.

Esto se aplica tanto a los que son tímidos como a los que sienten esa sensación de vergüenza e inadecuación sólo ocasionalmente y bajo ciertas condiciones.

¿Quién no se ha ruborizado en público o ha acelerado su pulso mientras hablaba con la persona que le gustaba?

Observar algunas técnicas sencillas permitirá tanto a los «tímidos crónicos» como a los ocasionales superar la timidez sin alterar su propia personalidad.

Desde enfocarse en el exterior en vez de en uno mismo hasta aceptar pequeños desafíos todos los días, aquí hay diez pasos para lidiar con la timidez.

Deja de juzgarte

La timidez depende muy a menudo del medidor demasiado rígido que se utiliza para evaluarse a sí mismo.

Es como si mientras realizamos cualquier acción hubiera una parte de nosotros que mira con un ojo hipercrítico. Tener un juez estricto dispuesto a dictar sentencias obviamente tiene un efecto paralizante e inhibidor.

Por eso es útil ser más indulgente consigo mismo, centrarse en el propio valor, creer en la propia fuerza y no tener miedo de cometer errores. Porque la perfección, ya sabes, no es de este mundo.

Atrévete a dar el salto

Además de temer su propio juicio, aquellos que son tímidos están muy asustados por lo que otros puedan pensar de ellos o de ella.

E incluso este miedo, por supuesto, tiene el poder de «congelarnos», haciéndonos torpes y torpes.

El secreto para romper este «hechizo paralizante» es tener valor, dejar de pensar en las posibles críticas de los demás y hacer cosas que normalmente nunca nos hubiéramos atrevido a hacer.

Acepta lo que eres

Muchas veces deseamos ser diferentes de lo que somos. Tal vez tengamos en mente un modelo ideal de persona, quizás incluso muy lejos de nuestra naturaleza, a la que aspiramos con todas nuestras fuerzas.

Pero es un ideal, y como tal nunca se hará realidad.

Tratar de adaptarnos a este estándar completamente imaginario es perjudicial, porque cada vez que, inevitablemente, nos damos cuenta de que no podemos, nos sentimos frustrados.

Sin embargo, para luchar contra tu propia timidez, es esencial que te aceptes como eres.

Con su dosis de defectos (¿quién no?), pero también con méritos, para ser valorado y estar siempre presente.

Ser autocrítico

A nadie le gusta ser ridículo. Pero cualquier persona puede llegar a hacer muy gracioso en algún momento.

Así que, en lugar de vivir en el terror de decir algo estúpido o de despertar la risa de los que nos rodean, para superar la timidez es útil intentar ser lo más espontáneo posible, recurriendo a la autoironía cada vez que nos encontramos en una «situación cómica».

No temas el conflicto

La mayoría de las personas prefieren evitar la confrontación por miedo a provocar reacciones negativas en los demás.

Pero el hecho de seguir escapando de una posible confrontación nos impide expresarnos y, por lo tanto, alimenta nuestra desestima.

No es necesario imponer el propio punto de vista o querer prevalecer sobre los demás, pero para vencer la timidez debemos esforzarnos por comunicar abiertamente nuestras ideas de una manera asertiva, es decir, manteniendo la tranquilidad y la decisión.

Presta atención a lo que te rodea

Mientras hablamos, nos confundimos y terminamos en el aire. O no nos atrevemos a abrir la boca para expresar nuestra opinión porque nos imaginamos que podría ser considerada estúpida.

Estos comportamientos, típicos de los tímidos, son causados por nuestra excesiva concentración en nosotros mismos.

Le damos un voto mental a nuestro discurso o hacemos predicciones sobre las posibles reacciones de otros; en vez de eso debemos enfocarnos en lo que nos rodea.

Cuando decimos algo, por ejemplo, debemos mirar a nuestros interlocutores y escucharlos atentamente.

Así podremos silenciar nuestro monólogo interior.

Aceptar pequeños desafíos todos los días

Dejar de lado tus fracasos y tratar de superar siempre tus límites puede ser realmente decisivo para quien es tímido.

Elogiar a una persona desconocida, asistir a una reunión de negocios, entablar una conversación en un idioma que no conoces perfectamente: todos estos son pequeños retos que te ayudarán a aumentar tu autoestima y a superar la timidez.

Aviso de convocatoria de normas

La timidez se ve incrementada por una serie de dictados mentales que tienden a imponerse a sí mismos.

«No te ruborices, sé original, di lo correcto». Estas y otras reglas resuenan en nuestras cabezas, desencadenando nuestra rigidez e inhibición.

Por eso es importante rebelarse contra los dictados internos y permitirse la libertad de cometer errores, ponerse rojo, decir algo malo o ser banal. Tanto es así, que le pasa a todo el mundo y ciertamente nadie nos castigará por ello.

Realizar nuevas actividades físicas

Yoga, tai chi, boxeo, baile. Todas estas son prácticas que, al ayudar a adquirir fluidez, armonía y mayor confianza con el propio cuerpo, permiten anular el sentido de torpeza ligado a la propia fisicalidad.

Además, todas estas actividades son una válvula de escape para las tensiones cotidianas que, si se acumulan, nos hacen más rígidos e inhibidos. Y por lo tanto tímidos.

Dedicar tiempo al amor

Durante los abrazos, pero también durante las relaciones sexuales, el cerebro produce oxitocina, una sustancia química considerada un antídoto contra la timidez.

Vivir la esfera erótica de una manera satisfactoria, entonces, aumenta nuestra autoestima, ayudando a atenuar nuestras actitudes más tímidas.

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