”Desengánchate” de la sal con el plan que sí funciona

Uno de los primeros consejos para controlar la tensión es reducir el consumo de sal en la dieta, puesto que esta contribuye a que las arterias pierdan elasticidad. Pero puede no resultar tan sencillo reducir su consumo, puesto que, tal como asegura la Sociedad Española de Cardiología (SEC), esta sustancia produce cierta “adicción” al activar zonas del hipotálamo del cerebro relacionadas con la sensación de placer. Por ello, conviene seguir un plan que permita ir reduciendo la cantidad de la que se toma lentamente hasta alcanzar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (5 gramos al día de sal, es decir, el equivalente a una cucharada de postre rasa). Ten en cuenta que en España tomamos una media de 11 gramos al día.

Elimina la que se “esconde” y tomas sin saberlo

Se estima que el 75­-80% de la ingesta total de sal proviene de los productos envasados y precocinados y solo una mínima parte procede de la pizca que se añade al plato.

Está claro que no te convienen los productos salados (como las patatas fritas, los encurtidos y los ahumados, el jamón o la panceta).  Pero no olvides que los quesos curados, la comida preparada, el pan e incluso los dulces (galletas, bollos, cereales de desayuno) también contienen mucha sal. Si usas vegetales enlatados desecha el líquido y enjuágalos bien.

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¿Seguro que lleva poca sal?

Fíjate bien en las etiquetas y descarta los  alimentos que tengan más de 300 mg de sodio (¡es casi un gramo de sal!). Opta por alimentos bajos en sodio (cuando no lleva más de 120 mg de sodio por cada 100 g). Si se indica que tiene “muy bajo contenido de sodio” significa que no contiene más de 40 mg de sodio por 100 g. Si se señala que no lleva sal es que contiene no más de 5 mg de sodio.

Reduce la que añades directamente del salero

Reducir el consumo de sal en la cocina solo es posible si consigues eliminarla sin renunciar al sabor.

  • Carne

Realza el sabor de la ternera y el cerdo añadiendo clavo, pi- mienta, laurel o ajo. La carne de las aves mejora con el curry, la salvia y el estragón. En los estofados puedes usar laurel, ajo, albahaca, tornillo y orégano para condimentarlos.

  • Pescado y verdura

Destaca el sabor del pescado sustituyendo la sal por unas gotas de limón y perejil picado. La nuez moscada, el eneldo y el romero realzan las verduras.

¿Sal “sin sodio”? Sal de hierbas

Es un preparado a base de hierbas aromáticas (como el tomillo, el romero o el ajo) y hortalizas frescas (como el pimiento, la cebolla, el apio). Solo aporta 1 mg de este nutriente por cada 10 gramos de producto.

  • Sales modificadas

Son sales tratadas industrialmente a las que se les extrae hasta el 70% de  sodio. En caso de diabetes o cardiopatías, consulta con el médico antes de usarlas.

Recuerda que…

El consumo excesivo de sodio es perjudicial para nuestra salud, es recomendable encontrar el equilibrio óptimo de este para que no afecte a nuestro organismo, además es también se recomienda ir a un médico y chequear nuestros niveles de sodio para tener un control de estos.

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